Lo prometido es deuda (una lista para Orvalle)

San Sebastián, día 6: Más largo que un día sin pan de sandwich

Ya sé que es un chiste sin tiene gracia pero hoy ha sido uno de esos días arduos en Donosti. Menos mal que por lo menos no hacía sol y la tentación de cambiar la butaca por la toalla ha sido un poco menos fuerte. En Sección Oficial se presentaban dos películas que, unas horas después de verlas, tengo que hacer grandes esfuerzos por recordarlas.

La primera, El largo viaje, un dramón interpretado por Colin Firth y Nicole Kidman que cuenta el trauma que, con razón, sufre el primero muchos años después de haber sido torturado en la segunda guerra mundial por los japoneses. La verdad es que la primera hora y cuarto de esta cinta podría entrar en los anales de la Historia del Cine como ejemplo de película mal contada. Por mucho Colin Firth que haya (que, por cierto, chicos que me leeis: así se viste uno. Cierro paréntesis) no hay quien remonte una historia contada a trompicones, sin coherencia, sin gancho, con unos flashbacks que parecen una tortura más. Tremendo. En el último tercio la cosa mejora pero no deja de ser una película absolutamente fallida que desaprovecha actores, historia y todo lo que se le ponga por delante.

Después tocaba Club Sandwich, una película mexicana muy pequeña que cuenta la curiosa relación de una madre con su hijo que veranean juntos en una especie de hotel casi fantasma. Todo contado con morosidad y cierta desgana (contagiada de sus desganados personajes). El mayor valor de la película es que solo dura 80 minutos. Y eso, a estas alturas de Festival se agradece mucho, sobre todo si la película es mala. 

Comentarios