San Sebastián, día 7: Condenados y buscando refugio en secciones paralelas

Ya es Oficial que la Sección principal de este Festival ha sido, siendo muy generosos, mediocre, por no decir mala. Vamos, que porque es San Sebastián, que si no diría que esta es una pésima edición, de las peores en años. 

Hoy le tocaba el turno a Condenados, una película de Atom Egoyan que es un director de esos que, en principio, esperas que lo que ruedan sea, por lo menos, interesante. Condenados está basada en un horrible asesinato cometido en Estados Unidos que dio lugar a un caso muy conocido y tremendamente documentado (por lo visto hay, al menos, tres documentales sobre el caso). La verdad es que sin conocer nada de esto (que es como yo he visto la película) la cinta es un telefilm con poco enganche, de trama embrollada y resolución torpe. Colin Firth (again, alguien debería convencer a los programadores para que no programen juntas películas con los mismos actores, o ya puestos, que ni siquiera las elijan) se pasea por la película con cara de "yo también tengo que pagar el alquiler" y poco más.

Vista la pobreza de la Sección Oficial, he comenzado a deambular por las que se llaman "secciones menores" y ahi, por ejemplo, he encontrado El médico alemán, una notable película de Lucía Puenzo que cuenta la historia de un misterioso científico que decide tratar a una niña que tiene un problema por su baja estatura. Una buena historia, bien interpretada, rodeada de una atmósfera muy eficaz y con un tempo perfecto que te impide despegar los ojos de la pantalla. No pasará a la Historia pero después de ver tanta cinta insulsa, alargada y mal contada como se agradece ver una película así.

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