Visto en Málaga: 10.000 km, se nos gastó el amor de tanta webcam


Una de mis mejores amigas salió durante toda la carrera con un americano. Era en la prehistoria así que no había internet, ni skype, ni FaceTime solo un teléfono de esos que se enganchan a la pared y que no puedes pasear ni moverte mientras hablas (los más mayores los recordareis). Reconozco que sufrí la historia de amor en la distancia de mi amiga casi como si fuera la mía. Se llamaban los domingos, ya he dicho que eran otros tiempos, y cada lunes había algo que contar, alegre o triste. Bueno, si era triste era porque él no había llamado, porque -en aquellos tiempos- el que llamaba era el chico.


Desde entonces, tengo un interés especial por el binomio amor-distancia, me parece una de las cuestiones más interesantes para abordar en la vida y, por lo tanto, en la literatura o en el cine. Por eso me sitúo ante 10.000 km con interés. No es una de esas pelis de peleas de gallos que -a priori- me dan igual. Lo que me va a contar 10.000 km me interesa; la historia de una joven pareja que, por motivos de trabajo de ella, se separan durante nueve meses. Como ya no estamos en la prehistoria, echan mano de las nuevas tecnologías para estrechar distancias pero pronto comprueban que para mantener el amor hace falta algo más que una webcam.

10.000 km tiene una buena pareja de actores y, además del tema principal, aborda otras cuestiones complejas, de gran densidad dramática como la decisión postergada de tener un hijo, la necesidad -o no- de ceder ante el otro y la pregunta de quién cede (uno, una, los dos o ninguno) o la comunicación en la era de internet. Lo dicho, temas hay para varias tesis.

Y, sin embargo, 10.000 km termina siendo una película decepcionante. Y creo que es un problema de guión. Es cierto que un director, ante una trama así, se va a encontrar dificultades porque la película tiene que contar el paso del tiempo (o dicho de otra manera, tenderá sí o sí a ser episódica) y porque no tienes muchas opciones de que los dos actores estén juntos (por eso de la distancia). Ante estas "pegas" necesitas un buen libreto donde agarrarte, unos diálogos que construyan la historia, que mantengan el interés a medida que la historia de amor de los dos se gasta, una construcción de personajes sólida donde se palpe el arco de transformación de cada uno.

Pues bien, no hay nada de eso, o hay muy poco, en 10.000 km. Cuando están juntos porque lo que hay es mucho sexo, un ejemplo claro de que el guionista tira por la calle de en medio, por la vía rápida, la más fácil, la de mostrar la unión física (que es mucho pero no todo). Para esto no necesita escribir mucho.

Cuando están lejos, al guión le faltan más de un par de vueltas para ensamblarse bien, para pasar de contar una situación interesante a contar una historia que toque el alma del espectador pero no porque recuerde la suya o la de aquel amigo, sino porque sienta lo que le pasa a los protagonistas. Y eso que hay momentos logrados -como ese nefasto olvido de ella, esa conversación tediosa mientras se editan unas fotos o el baile agarrado... al ordenador- pero esos momentos están rodeados de lugares comunes, de recursos suicidas -esos desesperantes letreros del tiempo- y de un final que vuelve a demostrar la incapacidad del guionista para rematar bien una historia.

A algunos les ha gustado y me dicen que estará en el palmarés. No será con mi voto. Por mi parte, sigo esperando que me cuenten la historia que Carlos Marqués-Marcet (director y guionista) me iba a contar...y que al final no me ha contado.

Comentarios

  1. la he visto y me he quedado rara...por el final siento que al final la cosa no acaba bien,esas risas,esa frialdad...y ese final...necesitaba que acabara bien,o bueno mal pero saber como acaba,si juntos o no juntos...tu que crees...?

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  2. El final es una 'mierda'. Cada uno ha de interpretar su propio final. Para nosotros acaba bien, o sea, Alex embarazada y Sergi en LA junto a ella. Si estás en esa situación piensa en un final.

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  3. No he podido ver el final, cómo acaba?me he quedado con la llegada del chico a Los Angeles

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  4. Para mí termina en que por más que hayan querido salvar la relación, la chispa y deseo ha ido muriendo lentamente y aunque él se presente al final, ya es tarde. Pq dices que Alex embarazada?

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  5. efectivamente el final es abierto...pero no sé si deja mucha opción a final feliz

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