En largo: Alma salvaje

Después de que la desesperación por la muerte de su madre la lanzara a una vida de adicción a las drogas y al sexo, Cheryl Strayed decidió emprender un viaje de más de mil km en solitario, en pleno desierto con el objetivo de encontrarse a sí misma.

Basada en la propia vida de Strayed, que ésta convirtió en un best-seller, Alma salvaje recorre el camino de redención de una mujer que comienza el viaje hecha un auténtico guiñapo humano. El material de partida es potente, un duelo sufrido con dramatismo por una serie de acontecimientos que la protagonista vivió de niña y que marcaron con fuerza la relación con su madre. Alma salvaje es una película marcadamente femenina, y probablemente mucho más entendible por mujeres que por hombres. 

Como ya hizo en Dallas Buyers Club, su anterior película, Marc Vallé rueda de una manera áspera a un personaje también áspero. Hay más sentimentalismo en el relato que en el modo de filmar (cuando hablo de aspereza me refiero a que la cámara nunca se detiene en la belleza, pasa de largo ante ella, ni en la amistad, ni en el amor… tampoco se enzarza en el drama pero el mal, el desconsuelo, la tristeza y lo morboso se captan a primera vista mientras que el bien necesita un poco más de tiempo). Su decisión de romper la narración del relato –alabada por muchos- a mi me aleja del personaje, que es a lo único que se puede agarrar el espectador. No entendemos a Strayed hasta el final y es difícil hacer un recorrido tan largo y arduo con alguien al que no comprendes en absoluto.

Un drama adulto, triste y sórdido pero interesante a pesar de todo y que cuenta con una buena actuación de Reese Witherspoon que opta merecidamente a su segundo Oscar por esta interpretación. 

Comentarios