Visto en Málaga 2015: El país del miedo

Un hijo que sufre acoso por parte de una compañera. Una madre histérica y un padre cobarde. Con estos elementos Francisco Espada construye una cinta que podría haber estado bien y resulta agotadora. El conflicto es interesante. El gran problema es cuando el conflicto desaparece -desde el punto de vista narrativo- y todo el interés recae en un personaje. Un personaje que resulta absolutamente increíble. Está escrito a brochazos, sin matices ni medio arco de transformación. La realidad es que te pasas toda la película deseando que le den una paliza y lo espabilen, cosa que probablemente no era la intención del director. 

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