Vista en San Sebastián 2016: Nocturama. Polémica y, en el fondo, simplista

Un grupo de jóvenes franceses organizan un atentado múltiple. Cuando las bombas estallan se refugian en un lujoso centro comercial donde pasan la noche. El francés Bertrand Bonello trató de que su cinta concursara en Cannes y se entiende que en Francia esta cinta levante ampollas. El cineasta empezó a rodar su película mucho antes de que el terrorismo yihadista golpease el territorio galo y, de hecho, no pierde ocasión de señalar que la cinta no habla del ISIS. Sin embargo, es difícil ver Nocturama al margen de esta realidad y, con esta realidad como telón de fondo, el final enfadará a más de uno (soy de las enfadadas porque las soluciones simplistas a problemas complejos son simplezas siempre, no solo cuando tratamos de explicar el terrorismo. También cuando tratamos de entender las respuestas, a veces tremendas, de los gobiernos).

Al margen de las "enseñanzas morales" de Bonello, desde el punto de vista cinematográfico, hay cosas que me han gustado -algunas ideas de montaje, la música, la metáfora visual del centro comercial- y otras que menos -la lentitud del arranque y, sobre todo, un guion perezoso que no aporta ni una sola razón a los comportamientos de la panda.

Del uno al 10:

Comentarios