En largo: En tierra de hombres

Josey es una joven madre divorciada que, para sacar a su familia adelante, decide trabajar en una mina de Minnesota. Los hombres que trabajan allí, empezando por su padre, se oponen a la presencia de las mujeres, con actitudes miserables. Josey se opondrá a este trato vejatorio, hasta llegar a los tribunales.

Además del interés de la historia, basada en un hecho real, el mayor logro de la película reside en su reparto. Charlize Theron y Frances McDormand aspiraron al Oscar; pero no se quedan atrás las interpretaciones de Sean Bean y Woody Harrelson, que además tienen el difícil papel de salvar de la quema al elemento masculino. A la realizadora neozelandesa Niki Caro ("Whale Rider") se le puede reprochar haber forzado los perfiles de los personajes masculinos hasta convertirlos en caricaturas.

A pesar de la crudeza del tema y de varias escenas desagradables, la película tiene una perspectiva abierta, que "deja respirar". En este sentido, es elocuente el contrapunto que supone, frente a la lucha brutal entre sexos, la complementariedad del matrimonio de Glory y Kyle o la visión positiva de la maternidad. También mitiga la dureza la bellísima fotografía y el buen trabajo musical del argentino Gustavo Santaolla.

Crítica publicada en Aceprensa

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